Rollitos de calabacín rellenos de ricotta de semillas

Estos rollitos de calabacín son una receta muy sencilla, ligera y llena de sabor. Unas finas láminas de calabacín envuelven una cremosa ricotta elaborada a base de semillas de girasol, levadura nutricional y limón, todo sobre una base de salsa de tomate casera.

Para los rollitos

  • 3 calabacines

Para la salsa de tomate

  • 100 g de tomates cherry
  • 5 tomates
  • 1 diente de ajo
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • Una pizca de sal
  • Una pizca de pimienta

Para la ricotta de semillas

  • 100 g de semillas de girasol
  • 1 limón
  • 3 cucharadas de levadura nutricional
  • 1 cucharadita de ajo en polvo
  • 50 g de aceite de oliva
  • 50 g de agua
  1. Preparamos la salsa de tomate. Tritura los tomates, pícales el diente de ajo, añade el aceite de oliva, la sal y la pimienta hasta obtener una salsa homogénea. Si quieres una textura más fina, puedes pelar previamente los tomates o usar tomate triturado de calidad. Vierte la salsa en la base de una fuente apta para horno y añade los tomates cherry. Hornea la salsa 20 min, hasta que espese y los cherrys empiecen a deshacerse.
  2. Preparamos la ricotta. Pon las semillas de girasol en remojo con agua caliente durante unos 20 minutos. Escúrrelas y añádelas a un procesador junto con el zumo de limón, la levadura nutricional, el ajo en polvo, el aceite de oliva y el agua. Tritura hasta conseguir una textura cremosa y consistente. Si es necesario, añade un poco más de agua o aceite hasta conseguir una textura cremosa, pero no muy líquida.
  3. Preparamos el calabacín. Lava los calabacines y córtalos en láminas finas utilizando una mandolina o un pelador ancho.
  4. Coloca una pequeña cucharadita de ricotta en uno de los extremos de cada lámina y enrolla el calabacín hasta formar un rollito firme.
  5. Ve colocando los rollitos sobre la salsa de tomate en vertical para que pueda verse el relleno desde arriba. Termina con pimienta negra recién molida y un poco de levadura nutricional por encima.
  6. Hornea a 200 ºC durante 30-35 minutos, hasta que los rollitos estén ligeramente dorados y la salsa de tomate bien cocinada.

La textura de la ricotta es importante: debe quedar cremosa pero suficientemente consistente para poder rellenar los rollitos sin que se deshaga.

Puedes preparar la ricotta con antelación y conservarla en la nevera hasta el momento de montar la receta.

Si quieres potenciar todavía más el sabor, añade unas hojas de albahaca fresca a la salsa de tomate antes de servir.

Nos gusta servir estos rollitos directamente en la fuente para aprovechar toda la salsa de tomate y mantenerlos jugosos.

Las semillas de girasol son una alternativa sencilla y económica para preparar quesos y cremas vegetales en casa. Al triturarlas con limón y levadura nutricional, conseguimos una textura y un sabor que recuerdan a la ricotta tradicional, pero utilizando únicamente ingredientes de origen vegetal.

Puedes usarla como paté para acompañar con unas crackers, para servir con verduras horneadas o hasta para, ¡poner encima de una pizza casera!

Una receta sencilla para incorporar más semillas a nuestra cocina del día a día.